“Todo el país va a volar por los aires”: La advertencia final de Trump.
El mandatario estadounidense no escatimó en retórica bélica durante su conversación con la periodista Katie Pavlich. Al ser consultado sobre las recientes amenazas de muerte provenientes de la cúpula iraní, Donlad Trump fue categórico: “Si ocurre algo, todo ese país va a volar por los aires. Los borraría de la faz de la Tierra”. Según el presidente, estas represalias no dependerían de una nueva orden, sino que ya forman parte de un protocolo establecido con instrucciones precisas para las fuerzas armadas estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos aseguró que la respuesta de Washington sería de una magnitud devastadora e inmediata. “Yo les pegaría con muchísima fuerza. Pero tengo instrucciones muy firmes: pase lo que pase, los borrarán del mapa”, reiteró, subrayando que la medida aplicaría no solo si el ataque fuera contra él, sino contra cualquier ciudadano estadounidense, aunque enfatizó la gravedad de amenazar a un jefe de Estado.
Críticas a la gestión de Biden y la “debilidad” demócrata
Aprovechando la coyuntura, el líder republicano lanzó duras críticas contra su predecesor, Joe Biden. Trump acusó a la administración anterior de mostrar debilidad frente a provocaciones similares, argumentando que “un presidente tiene que defender a un presidente“. Para el actual inquilino de la Casa Blanca, la falta de una respuesta contundente en el pasado ha envalentonado a los adversarios de Estados Unidos, una dinámica que él asegura estar revirtiendo con su política de “máxima presión“.
Tensión en aumento: Protestas en Irán y respuesta de Teherán
Estas declaraciones explosivas llegan en un momento crítico para el régimen iraní, que enfrenta una ola de protestas internas iniciadas a finales de diciembre de 2025 debido al deterioro económico. Mientras Trump sugiere que es momento de un “nuevo liderazgo” en Irán, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha advertido que cualquier agresión contra el Líder Supremo, Alí Jamenei, desencadenaría una “guerra total”.
La comunidad internacional observa con alarma este cruce de amenazas, que sitúa a la región en un punto de ebullición. Mientras Teherán acusa a Washington de incitar la violencia en sus calles, la Casa Blanca deja claro que la línea roja es la seguridad física de su presidente, prometiendo una represalia existencial para la nación persa si esa línea es cruzada.



