Abelardo Gutiérrez, conocido como Tongo, nació en el Cerro San Cosme en medio de limitaciones económicas, pero con una vocación artística que lo llevó a abrirse camino en la música popular peruana. Sus primeros pasos estuvieron marcados por el esfuerzo y la perseverancia, hasta lograr reconocimiento con su tema “Navidad de un Preso”, composición propia que llamó la atención de Lorenzo Palacios Quispe, figura emblemática de la chicha, quien valoró su propuesta.
Con el tiempo, Tongo se integró a la agrupación Imaginación, donde consolidó su presencia con canciones como “La Pituca” y “Sufre Peruano, Sufre”, piezas que conectaron con el público por su estilo directo y popular. Su música comenzó a difundirse en distintos espacios, desde sectores populares hasta escenarios más exclusivos, ampliando su alcance dentro del país.
Años después, cuando su nombre parecía diluirse, el artista logró reinventarse con un estilo particular: una forma singular de interpretar canciones en inglés que rápidamente captó la atención en internet. Este recurso lo convirtió en un fenómeno viral, acercándolo a nuevas generaciones y proyectándolo fuera del Perú.
La trayectoria de Tongo refleja una constante capacidad de adaptación. Su propuesta logró trascender barreras sociales y culturales, sonando tanto en barrios populares como en discotecas del balneario de Asia. Su historia evidencia cómo una identidad artística propia puede abrir paso en distintos públicos, más allá de los circuitos tradicionales de la industria musical.



