En un despliegue informativo de urgencia, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha confirmado que miles de electores deberán acudir a centros de votación distintos a los previstos inicialmente. Esta medida, calificada como de “fuerza mayor“, responde a los resultados de las últimas inspecciones técnicas realizadas por el personal electoral en todo el territorio nacional, donde se identificaron recintos que ya no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad y habitabilidad para albergar las mesas de sufragio el próximo 12 de abril.
Declaratorias de emergencia en centros educativos
El subgerente de organización y ejecución electoral de la ONPE, Henry Orna, explicó que la institución no posee infraestructura propia y depende de convenios con terceros, principalmente instituciones educativas públicas. Tras las verificaciones de campo, diversos locales fueron declarados en estado de emergencia o considerados “no aptos” por riesgos estructurales, lo que obligó a una reasignación inmediata de las mesas hacia los locales más cercanos que cuenten con la capacidad logística necesaria.
“Hacemos todos los esfuerzos para que no se cambien los locales, pero hay razones de fuerza mayor. Si un local es declarado en emergencia, tenemos que reasignar esas mesas a locales cercanos que estén disponibles“, señaló Orna en declaraciones recientes. El funcionario enfatizó que esta decisión busca garantizar la integridad física de los votantes y de los miembros de mesa, evitando que la jornada electoral se desarrolle en espacios que representen un peligro latente ante posibles incidentes.
¿Cómo consultar el nuevo local de votación?
Ante la incertidumbre generada por estos cambios, la ONPE ha instado a la ciudadanía a no dar por sentado su lugar de votación, incluso si ya lo habían consultado semanas atrás. El procedimiento de verificación es estrictamente digital: los ciudadanos deben ingresar al portal oficial de la ONPE, registrar su número de DNI y el sistema les arrojará de inmediato la ubicación actualizada, el número de mesa y el pabellón correspondiente. Se recomienda realizar esta consulta de manera periódica conforme se acerque la fecha de los comicios.
Desde una perspectiva analítica, este ajuste de último minuto pone de relieve la fragilidad de la infraestructura pública en el Perú, la cual condiciona directamente el éxito de los procesos democráticos. La reasignación de 33,000 electores no es una cifra menor; representa un desafío logístico que podría incrementar el ausentismo si la comunicación no es efectiva. Para el sistema electoral, el reto ahora consiste en asegurar que este cambio no se traduzca en confusión el día de las elecciones, garantizando que el derecho al voto se ejerza de manera fluida y segura en los nuevos puntos establecidos.



