La falta de Gas Natural Vehicular (GNV) y Gas Licuado de Petróleo (GLP) está empujando a miles de conductores a utilizar gasolina y diésel como últimas alternativas de combustible. Sin embargo, estas opciones también han comenzado a encarecerse y en algunos grifos del país ya superan los 20 soles por galón.
La situación podría agravarse en las próximas semanas debido al incremento del precio internacional del petróleo. Según la Asociación de Grifos del Perú, si la tendencia continúa, el galón de combustible podría llegar incluso a 30 soles.
Carlos Puente, representante de la Asociación de Grifos del Perú, explicó que el precio final de los combustibles depende principalmente del valor del petróleo en el mercado internacional. “Antes de esta entrevista el precio del barril estaba en 99.50 dólares, es decir 44 % más que hace 30 días. Tanto la gasolina como el diésel responden al precio internacional, y las refinerías o importadores compran el crudo al valor que tiene en ese momento para evitar quedarse desabastecidos”, señaló.
Asimismo, indicó que los grifos no determinan directamente el precio que pagan los consumidores, ya que forman parte del último eslabón de la cadena de comercialización. De acuerdo con Puente, el combustible es vendido primero por empresas importadoras o refinerías, luego pasa a mayoristas de combustible, quienes por ley deben adquirir más de 2.9 millones de galones mensuales. Estos mayoristas finalmente distribuyen el producto a más de 5,500 grifos en todo el país.
El representante del gremio también señaló que la falta de gasolina y diésel se viene percibiendo desde diciembre del año pasado, debido a que el sector privado no estaría logrando cubrir completamente la demanda que antes abastecía Petroperú.
Según detalló, antes de la pandemia la petrolera estatal cubría entre 44 % y 50 % de la demanda nacional de combustibles, pero en los últimos años esa capacidad se habría reducido significativamente.



