La escasez de Gas Natural Vehicular (GNV) generada por una fuga en un ducto del proyecto Camisea, en Cusco, obligó al Gobierno a priorizar el suministro para el transporte masivo. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Aldo Prieto Barrera, informó que el abastecimiento actual solo permite garantizar la operación de aproximadamente 6.000 buses de transporte público.
El titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú precisó que el combustible disponible será destinado principalmente a los sistemas que movilizan a un mayor número de pasajeros. Entre ellos figuran los buses del Metropolitano de Lima, los corredores complementarios, el servicio AeroDirecto que conecta con el aeropuerto y una parte del transporte convencional.
Prieto señaló que esta medida busca reducir el impacto de la crisis en la población y garantizar la continuidad del transporte de mayor demanda. Además, indicó que también se busca proteger el abastecimiento de gas natural que llega a más de dos millones de hogares en el país.
En ese contexto, el Gobierno anunció medidas adicionales para mitigar los efectos de la escasez de GNV. La presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, informó que se implementará el teletrabajo en el sector público y se recomendará su aplicación en el sector privado durante una semana a partir del lunes 9 de marzo.
Las autoridades también confirmaron que, por el momento, el abastecimiento no se priorizará para taxis, combis ni cústers. Según explicó el ministro, estos vehículos cuentan con sistemas duales que les permiten utilizar otros combustibles. “Apelamos a su comprensión para que puedan hacer uso del combustible alternativo”, indicó.
El problema se originó tras una fuga registrada en el ducto operado por Transportadora de Gas del Perú, lo que afectó el suministro del hidrocarburo hacia la capital y otras zonas del país. La empresa ha estimado un plazo aproximado de 14 días para restablecer el servicio; sin embargo, desde el Ejecutivo señalaron que ese cronograma aún no es definitivo.
Miralles explicó que el tiempo de reparación dependerá de la evaluación técnica que realiza la empresa operadora. “Nos han señalado catorce días, pero no podemos asegurar cuánto será el tiempo exacto. Todo dependerá de la evaluación inicial que se está realizando”, sostuvo. Mientras tanto, el Gobierno continuará evaluando alternativas para ampliar progresivamente la disponibilidad de gas natural y reducir el impacto de la crisis en el transporte y la población.



