Horas antes de su salida del poder, el expresidente José Jerí firmó un decreto supremo que autoriza la transferencia de S/1.137 millones de soles (aproximadamente US$340 millones de dólares) al Ministerio de Defensa para financiar parte de la adquisición de 24 aeronaves de combate destinadas a modernizar la capacidad operativa de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).
La medida quedó oficializada mediante el Decreto Supremo N.º 020-2026-EF, publicado en el diario oficial El Peruano y suscrito también por los titulares de Defensa y Economía. El monto transferido representa cerca del 15% del presupuesto total del proyecto, valorizado en US$3.500 millones, orientado a recuperar la capacidad de control aeroespacial y fortalecer las operaciones militares del país.
Según el Ejecutivo, la modernización responde al deterioro y antigüedad de la actual flota aérea, compuesta por aviones Mirage 2000 adquiridos en los años 80 y aeronaves MiG-29 y Sukhoi Su-25 incorporadas en la década de 1990, de las cuales solo un número reducido permanece operativo.
El proceso de adquisición continuará con la evaluación técnica y económica a cargo de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas, que analizará las propuestas de fabricantes internacionales. Entre los modelos considerados figuran el Gripen sueco, el F-16 Block 70 estadounidense y el Rafale 4 francés, dentro del presupuesto establecido para la compra de los 24 cazas de última generación.



