La Contraloría General de la República intervino el servicio de neonatología del Hospital Regional de EsSalud tras conocerse la muerte de ocho neonatos en lo que va del año por complicaciones y malformaciones congénitas.
Un operativo liderado por auditores de la Gerencia Regional del Control de Piura llegaron al establecimiento para indagar sobre la denuncia presentada a medios de comunicación por padres de familia que se entrevistaron con el director del hospital y el jefe de pediatría.
Al momento de la visita, cinco bebés permanecían hospitalizados en incubadoras en situación crítica.
Los auditores activaron un proceso de recopilación de información para verificar la atención a los pacientes y el cumplimiento de la normativa de salud, mientras los testimonios de los padres revelaron que el hospital carecía de insumos básicos como sondas, obligando a las madres a salir a comprarlos en farmacias externas.



