La salida de Ángelo Alfaro Lombardi del Ministerio de Energía y Minas se concretó en medio de una fuerte controversia que ha remecido al Gobierno. La Presidencia de la República confirmó la renuncia del ahora exministro mediante un breve comunicado, en el que además agradeció su gestión y destacó su papel en un sector clave para el país, especialmente en un contexto de desafíos en la seguridad energética.
La dimisión ocurre pocos días después de que se hiciera pública una denuncia en su contra por presunta agresión sexual. La acusación fue formulada por la madre de su hijo, quien aseguró que los hechos ocurrieron cuando ella tenía 16 años, mientras que Alfaro ocupaba un cargo gerencial en una empresa eléctrica en Ucayali. Según su versión, esta relación derivó en un embarazo.
Tras conocerse la denuncia, Alfaro Lombardi salió a defenderse públicamente. En una entrevista televisiva, sostuvo que la relación fue consentida y que se dio en un “contexto distinto”, afirmando que su único error fue “enamorarse”. Asimismo, aseguró que la relación contó con el conocimiento de la familia de la denunciante y que convivieron durante varios años formando un hogar.
El exministro también cuestionó las motivaciones de la denuncia, señalando que respondería a intereses económicos no revelados. En esa línea, anunció que entregará toda la documentación correspondiente al Ministerio Público para que se realicen las investigaciones pertinentes y se esclarezcan los hechos.
Finalmente, Alfaro indicó que no volverá a pronunciarse sobre el tema para evitar una mayor exposición mediática, especialmente por el impacto que esta situación podría tener en su hijo. Mientras tanto, el caso queda en manos de las autoridades, en medio de una creciente presión pública por el esclarecimiento de las acusaciones.




