Lo que parecía una tarde de consolidación para el FBC Melgar en la altura de Cajamarca, terminó convirtiéndose en una pesadilla con nombre propio: Hernán Barcos. El conjunto rojinegro, que llegaba con el envión anímico de haber goleado en la fecha anterior, no pudo sostener la ventaja y terminó sucumbiendo 3-1 ante un FC Cajamarca que encontró en el «Pirata» la llave para remontar un duelo que Melgar tenía controlado.
El equipo dirigido por Juan Reynoso inició el encuentro con personalidad, dominando la posesión y asfixiando la salida del cuadro local. El premio a esa superioridad llegó a los 44 minutos, cuando Alec Deneumostier aprovechó un balón suelto para sacar un remate rasante que, tras una tensa revisión en el VAR, fue validado por el juez Sebastián Lozano. Con el 0-1 a favor, Melgar se fue al descanso dando la sensación de que los tres puntos viajarían a Arequipa.
Sin embargo, el fútbol tiene giros inesperados. A los 60 minutos, el ingreso de Hernán Barcos transformó por completo el desarrollo del juego. Melgar comenzó a retroceder sus líneas y a ceder espacios que resultaron fatales. A los 77’, Barcos recibió en la puerta del área grande y burló hasta 4 jugadores rojinegros para poner el empate, y apenas diez minutos después, tras una desatención defensiva, el argentino firmó el 2-1 tras pase de Arrasco.
La estocada final llegó mediante un tiro libre magistral del atacante argentino que dejó estático a Cáceda, sellando un triplete histórico y una derrota dolorosa para el «León del Sur». Con este resultado, Melgar se estanca con 9 unidades en la tabla y deja dudas sobre su capacidad de reacción cuando el trámite se pone cuesta arriba.
Tras este duro traspié fuera de casa, el FBC Melgar deberá pasar la página rápidamente para recibir en la UNSA a Los Chankas el viernes 27.



