El Gobierno fija un máximo de siete líneas telefónicas por persona, una medida orientada a frenar a las mafias que se aprovechan de múltiples números para delinquir.
La disposición, que aplica tanto a peruanos como a extranjeros, se basa en el Decreto Legislativo 1338, norma que crea el Registro Nacional de Equipos Terminales Móviles para reforzar la supervisión.
De acuerdo con las autoridades, la decisión se adopta tras detectar casos de usuarios que acumulaban hasta 50 líneas telefónicas, práctica que facilitaba extorsiones y el comercio ilegal de celulares.
El Ejecutivo sostiene que el nuevo tope no perjudicará a ciudadanos ni a operadoras, ya que se mantiene dentro del promedio de uso personal y laboral.



