El Poder Judicial condenó a 20 años de prisión efectiva al oficial del Ejército en retiro Roberto Villar Chamorro por el asesinato con alevosía y gran crueldad de ocho personas en Huánuco, entre ellas dos menores de 6 y 14 años y un adulto mayor, hechos ocurridos en 1994.
Según acreditó la Fiscalía de Derechos Humanos, Villar Chamorro (quien años después integró el grupo Chavín de Huántar) comandó una patrulla militar de la base contrasubversiva de Tingo María en el operativo denominado “Paraíso”, responsable de la detención arbitraria y posterior ejecución de las víctimas en el caserío Cayumba Chico, provincia de Leoncio Prado.
Durante el juicio se presentaron testimonios y pericias forenses que evidenciaron el nivel de violencia ejercida contra la población civil. Las necropsias confirmaron heridas por arma blanca y disparos, especialmente en una niña de seis años y un adulto mayor, hechos que los magistrados calificaron como actos de extrema crueldad, con características de crímenes de lesa humanidad.
Además de la pena privativa de libertad que se extenderá hasta el año 2045, el sentenciado deberá pagar una reparación civil de 100 mil soles por cada víctima, sumando un total de 800 mil soles de manera solidaria con el Estado peruano, considerado tercero civil responsable en el proceso.
En su fallo, los jueces inaplicaron la Ley N.° 32419 (que otorgaba amnistía a miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía por hechos ocurridos entre 1980 y 2000) al considerar que vulnera el derecho a la verdad y a la justicia de las víctimas, reafirmando que estos crímenes no pueden quedar en la impunidad.
El caso, iniciado en 1994, permaneció paralizado durante varios años y recién se reactivó en 2025 tras la captura de Villar Chamorro en Chorrillos. Luego de más de tres décadas de espera, las familias de las víctimas finalmente obtuvieron una sentencia que marca un precedente en la lucha contra la impunidad por violaciones a los derechos humanos en el país.



