A más de 14 meses de permanecer recluido en el penal de Lurigancho, Andrés Hurtado ‘Chibolín’ reapareció ante las cámaras durante una intervención inopinada del INPE, dejando en evidencia un notorio cambio en su apariencia desde su ingreso al centro penitenciario.
Las imágenes captadas durante el operativo muestran al exconductor de TV con una actitud retraída, caminando con la cabeza gacha y tratando de ocultar su rostro. Vestía un chullo y una casaca, prendas con las que aparentemente buscó pasar desapercibido ante la presencia de la prensa, muy lejos de la imagen mediática y extrovertida que solía proyectar cuando estaba en libertad.

Un semblante distinto al de antes
El también excómico fue registrado junto a otros internos en el pabellón 3, manteniendo la mirada fija en el suelo y evitando cualquier contacto visual con las cámaras. Su postura corporal y su semblante evidenciaron el impacto del tiempo en prisión, reflejando una faceta muy distinta a la del personaje público acostumbrado a la exposición y los reflectores.


Operativo y contexto legal
El operativo fue encabezado por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, y tuvo como finalidad decomisar objetos prohibidos y eliminar posibles privilegios dentro del penal. Entre lo incautado se hallaron equipos electrónicos, radios, DVDs, muebles no autorizados, barras metálicas, encendedores, tijeras y vidrios, algunos de los cuales podrían ser usados como armas.
Andrés Hurtado cumple 18 meses de prisión preventiva desde octubre de 2024, por el presunto delito de tráfico de influencias. Su situación legal continúa en proceso, mientras las recientes imágenes han generado amplia reacción pública al mostrar cómo luce hoy ‘Chibolín’ tras más de un año privado de su libertad.



