A pesar del dolor por la pérdida de un ser querido, los familiares y vecinos de don Evelio Quispe no dudaron en convertir una balsa inflable en la única vía para darle cristiana sepultura, luego de que el río Quibillago, en Cutervo, Cajamarca, creciera y dejara incomunicado el sector Mayeta.
Con el féretro asegurado, cuatro hombres se adentraron en la parte más caudalosa del río, exponiendo sus vidas en medio de la corriente.
