Con más de 104 mil internos alojados en 69 establecimientos y un déficit estructural de control y resocialización, el Gobierno decidió reordenar el sistema penitenciario.
El ministro de Justicia, Walter Martínez, anunció la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), que absorberá al INPE y al Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej), como parte de una reforma aprobada en Consejo de Ministros mediante decreto legislativo autorizado por el Congreso.
La nueva entidad eliminará el actual Consejo Penitenciario y concentrará la toma de decisiones en una jefatura única con perfil técnico especializado, además de descentralizar servicios operativos como el Grupo de Operaciones Especiales (GOES).
Para la ex presidenta del INPE, Shadia Valdez Tejada, la SUNIR busca corregir un modelo que arrastra fallas históricas: exceso de población penal, limitada capacidad de control y debilidades en los procesos de resocialización, tanto en adultos como en jóvenes, en un contexto donde el hacinamiento sigue siendo el principal desafío del sistema.
